lunes, 23 de diciembre de 2013

Misión No Cumplida...

Ha llegado ese tiempo del año en el que descubro que han pasado otros 365 días sin que yo cumpla una misión de suma importancia en mi vida:

Encontrar el suéter perfecto.

Y es que no sé porqué pero siempre que llega el invierno y uno tiene que aplicarse capas y capas de ropa encima para no ser víctima del clima, uno descubre que no tiene un suéter que le quede con todo. En mi caso, más que nada, NUNCA tengo un suéter que combine con NADA de lo que me pongo. Y cada vez que quiero salir y decido a esforzarme por parecer que sé algo de combinaciones de colores (porque aquí entre nos, nunca me entero), paso 45 minutos parada frente al clóset pensando arduamente en qué suéter me voy a poner.

Algo más o menos así: "Si me pongo ese, tengo que cambiarme los zapatos... y la bolsa... y no tengo bolsa de ese color... ni zapatos tampoco... y si me pongo aquel, básicamente tendría que desmaquillarme y volverme a maquillar... y si aplico este de aquí... el conjunto pierde el encanto..." Pasando por momentos violentos en que lo único que pasa por mi cabeza es: "¡Me voy a poner una $%&"#! sudadera!". Y también por: "¡Todo sería más sencillo si fuera socialmente correcto salir envuelta en una cobija ¬¬!". 

Luego viene un rayo de esperanza... en el que recuerdas un suéter que tienes arrumbado en el último rincón del clóset, un suéter que no te has puesto en los últimos 3 meses y que vas y desentierras del cementerio de los suéteres olvidados, ¡Y es del color que necesitas!, ¡Y queda perfecto con el conjunto! Y te lo pones... y cuando te lo pones, recuerdas porqué lo habías enterrado en el armario.

1. No te cubre lo suficiente como para el frío de invierno. (Bueno, si quisiera ir así, no tendría que estar buscando un suéter en primer lugar).
2. No te ves precisamente como el modelo que lo traía cuando decidiste comprarlo.

Después de unos 6 buenos años buscándolo, mis conclusiones son las siguientes:

1. El suéter perfecto no existe, es sólo una ilusión creada en algún cuento de hadas (junto al príncipe azul).
2. Mis estándares en cuanto a suéteres son demasiado altos.
3. Los suéteres del mundo me odian.

Ahora no estoy muy segura de si debería darme por vencida, o simplemente seguir con mi vida como hasta ahora, al fin y al cabo, a lo mejor un día en un futuro no muy lejano se ponga de moda salir a la calle envuelta en la cobija.

1 comentario:

  1. Como siempre tu blog me odia y borra todo lo inteligente q apunto aqui! I hate you blog!

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