martes, 26 de junio de 2012

Exijo respuestas.

Hoy es uno de esos días en que me invade la nostalgia, extraño levantarte con un "buenos días" por mensaje de celular y te odio por haberme mandado a la fregada... Sentimientos encontrados. (Why the face?!) Y como fuiste lo suficientemente.... cobarde como para bloquearme por todos lados solamente me quea preguntarme y atormentarme y preguntarme otra vez sin llegar a nada concreto. ¿Porqué me dejaste?

Tengo cuatro opciones:

1. Viste mis últimas fotos en facebook y dijiste: "Yo no quiero que ESO sea mi novia"

2. Soy "la otra" y te descubrieron.

3. Me hiciste un perfil psicológico como el que te hacen en las entrevistas de trabajo y resultó que soy una psicópata maniática asesina en serie traficante de órganos amiga de Hitler progenie del demonio. (Ahora sé porqué no me llaman de regreso ¬¬)

4. Saliste del clóset.

¿Alguna otra sugerencia?

jueves, 21 de junio de 2012

¿Quién me entiende?






Llevo un buen rato quejándome de los cuentos de hadas... que si te hacen subir tus expectativas con respecto a los chicos que te encuentras en la calle, que si nunca encuentras al Príncipe Encantador, que si es totalmente machista el hecho de que crean que el Príncipe Encantador viene a salvar a la princesa (Que vendrías siendo tu) y que bueno, si tu no eres linda, agraciada, sabes cantar, le hablas a los animales, eres amiga de 7 enanos o has perdido un zapato... Mejor Suerte Para La Próxima....... Vida... porque en esta ya no te tocó Prince Charming.

Yo lo sé, que yo he dicho que no soy una princesa desvalida, que yo puedo sola, que las mujeres somos perfectamente capaces de enfrentar a nuestros propios dragones... pero ayer. ¡AYER! Vi al hombre por el que yo bien podría ser una princesa desvalida, hacerme amiga de hasta 24 enanos, viajar en una alfombra mágica y hasta perder uno de mis zapatos favoritos...


Les presento a Josh Dallas.
Prince Charming en la serie de televisión Once Upon a Time.
Kip Woodman en un capítulo de la serie CSI: Crime Scene Investigation.
Ben Bass en un capítulo de la serie Hawaii Five-0.
Floyd en la película 80 minutos.
Fandral en la película Thor.

Y mi nueva adquisición en la lista de mis amores platónicos que nunca conoceré y que probablemente no sean tan lindos como son en el personaje ficticio que interpretaron y me hizo babear por ellos.

Le doy el lugar... #3.

Por cierto... la serie es buenísima. ¡Me encanta!

miércoles, 20 de junio de 2012

Cuento de hadas

Érase una vez en un reino muy lejano…

¿Porqué todos los cuentos de hadas empiezan así? En todo caso… a alguien debe quedarle cerca el reino lejano ¿O no? Si nos ponemos a pensar en los países donde todavía se utiliza el título nobiliario de “Rey” al menos a los habitantes de ese país debería de quedarles cerca el reino, por lo que no podrían contarles el cuento a ellos, al menos no comenzándolo así, tendría que ser algo así como “Érase una vez aquí en la esquina” o “Érase una vez en los alrededores de esta misma ciudad”.

En fin… érase una vez… Esperen… ¿Y porqué siempre tiene que ser en un reino?, ¿No puede ser en una ciudad?, ¿En un pequeño pueblito? Ahora ya empiezo.

Érase una vez… en un… lugar cuya lejanía depende absolutamente de la ubicación geográfica del lector, existía…

¿Una princesa? No… basta de princesas que suficiente con las que nos presentaron de niños y que nos hacen tener una idea falsa de la realidad.

Existía una mujer.

miércoles, 6 de junio de 2012

Recuento de los daños

Ayer... sentí que me sacaban el corazón del pecho y lo echaban a una licuadora. Sentí que me extirpaban el estómago y lo dejaban colgado de un árbol para diversión de todo aquel que lo viera. Sentí que los ojos se me secaban y que el agua de mi organismo se terminaba a punta de estar llorando cada dos minutos. Todas las ganas de vivir las drenaron de mi alma y las dejaron escaparse al viento. Y aun así hoy tuve que levantarme de la cama donde quería quedarme la vida entera, bañarme y trabajar entre un montón de gente que no tiene ni idea. Ayer también me dijeron que no me merecías... probablemente a ti te dijeron lo mismo... que yo no te merezco y que tu mereces lo mejor. Probablemente sea cierto, tal vez ninguno de los dos nos merecemos y por esto todo acabó así. Ayer me dijeron que no valía la pena llorar... pero no puedo... al menos no puedo ahora y cada vez que me acuerdo de cualquier mínima cosa me salen lágrimas de quién sabe dónde... Ayer me dijeron que por algo pasaban las cosas... yo exijo saber porqué... Ayer te envié un mensaje preguntándote ¿porqué? y tu sólo me respondes "No sé" Y hoy tengo el corazón licuado, el estómago colgado, los ojos secos, cero ganas de vivir, estoy trabajando mientras lucho contra las lágrimas se empeñan en seguir saliendo. Sin merecerme esto, sin merecerlo a él, preguntando ¿porqué? y obteniendo una única respuesta: "no sé" Y si no me merece, si soy tan genial, si no vale la pena y si ninguno de los dos sabe ¿porqué? Entonces probablemente esto no está sucediendo... "Lo peor de deprimirte y sentirte malherido es que llega un punto en el que ya no recuerdas cómo te sentías antes"